Una boda con invitados de varios países necesita una invitación que todos puedan usar. Empieza por identificar qué idiomas necesitan realmente las familias y evita dar por hecho que una versión en inglés basta.
Elige una estructura clara
Dos bloques en la misma tarjeta pueden funcionar para textos breves. Una cara por idioma da más espacio. Las versiones separadas son útiles cuando hay varias lenguas o escrituras con direcciones diferentes.
Cualquiera que sea el formato, conserva una única referencia para fecha, hora y lugar. Así no tendrás que corregir datos distintos en varias versiones.
Respeta los nombres
Pide a cada persona la escritura correcta de su nombre. Si una transliteración ayuda, añádela sin sustituir la forma original. Comprueba los apellidos y el orden en que aparecen los anfitriones.
Traduce el tono
Una fórmula formal en un idioma puede resultar distante en otro. Explica al revisor qué sensación queréis transmitir y quién recibirá el mensaje. La intención importa tanto como la equivalencia de las palabras.
Fechas y calendario
Escribid el mes con letras y aclarad el calendario cuando sea necesario. La hora debe corresponder al lugar de la celebración. Revisad el día de la semana y el archivo de calendario antes de compartir.
Del diseño a la respuesta
El mapa, los detalles prácticos y el formulario también deben ser comprensibles. Probad los textos largos en móvil y comprobad el orden RTL en árabe o persa.
Un mensaje personal al enviar el enlace completa la invitación. Para quienes prefieran otro formato, una llamada o una tarjeta impresa puede mantener la misma información sin excluir a nadie.



