La lista de invitados condiciona el lugar, la comida y buena parte del presupuesto. Acordad primero un límite que os permita disfrutar del evento y aplicad criterios coherentes al decidir quién entra en la lista.
Capacidad real y presupuesto
Preguntad al lugar por su capacidad con el montaje que vais a utilizar, no solo por el máximo anunciado. Mesas, pista de baile y accesibilidad pueden cambiar el número de plazas. Calculad el coste total por persona y dejad margen para imprevistos.
No invitéis por encima de la capacidad confiando en que un porcentaje fijo no asistirá. Las respuestas dependen de la fecha, los viajes y la relación con los invitados.
Acompañantes con un criterio claro
Decidid cómo tratar parejas, hijos y acompañantes antes de enviar. Nombrad a las personas invitadas o indicad el número de plazas reservado. Evitad que cada familia tenga que adivinarlo.
Si vais ampliando la lista según las respuestas, hacedlo con tiempo suficiente y sin presentar a nadie como una segunda opción.
Hablar con las familias
Compartid el límite y explicad qué parte del espacio está disponible para sus propuestas. Escuchad las razones, pero conservad una decisión conjunta sobre el tamaño de la boda.
Cuando alguien no está invitado
Una respuesta breve y amable suele bastar: «Vamos a celebrar una boda pequeña y no podemos reunir a todas las personas que querríamos». No inventéis excusas que contradigan el formato real.
Mantened una sola lista con nombres, acompañantes y estado de respuesta. Revisad los cambios antes de confirmar cifras con los proveedores.



